Aunque todo lo dicho no sea cierto, todo lo cierto no está dicho.

While not all that is said is true, not all that is truth is told.

12 de Octubre.- El arrepentimiento de un conquistador.

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12 de Octubre.-

El arrepentimiento de un conquistador

…el intento que me mueve a hacer esta relación es por descargo de mi conciencia, y por hallarme culpado de ello, pues habemos destruido con nuestro mal ejemplo gente de tanto gobierno como eran estos naturales… en todos ellos no había un ladrón ni hombre vicioso, ni hombre holgazán, ni una mujer adúltera ni mala; ni se permitía entre ellos ni gente de mal vivir en lo moral; que los hombres tenían sus ocupaciones honestas y provechosas… y cuando vieron que había entre nosotros ladrones y hombres que incitaban al pecado a sus mujeres e hijas, nos tuvieron en poco…”

Escrito antes de morir, el testamento de uno de los primeros españoles conquistadores del Perú, fue realizado en la ciudad del Cuzco, el 15 de septiembre de 1589, ante el escribano público Gerónimo Sánchez de Quesada y el cual aparece en el libro I capitulo XV, folio 98 del Fray Antonio Calancha, de la orden de ermitaños de San Agustín. Sierra de Leguizamo formó parte de los que asaltaron el Tawantinsuyo, usando las armas de la traición y el engaño. En ese patético escrito, se arrepiente de su obra y en dolidas frases manifiesta lo que significó la agresión conquistadora a la sociedad incásica.

Testamento de Mancio Sierra de Leguizamo

“Primeramente antes de empezar dicho mi testamento, declaro que ha mucho que yo he deseado tener orden de advertir a la católica Majestad del Rey Don Felipe, nuestro señor, viendo cual católico y cristianísimo es, y cuan celoso del servicio de Dios nuestro señor, por lo que toca al descargo de mi anima, a causa de haber sido yo mucho parte en descubrimiento, conquista y población de estos reinos, cuando los quitamos a los que eran señores incas y los poseían y regían como suyos propios, y los pusimos debajo de la corona real, corona, que entienda su Majestad Católica, que los dichos Incas los tenían gobernados de tal manera, que en todos ellos no había un ladrón ni hombre vicioso, ni hombre holgazán, ni una mujer adúltera ni mala; ni se permitía entre ellos ni gente de mal vivir en lo moral; que los hombres tenían sus ocupaciones honestas y provechosas; y que los montes y minas, pastos, caza y madera, y todo género de aprovechamientos, estaba gobernado y repartido de suerte que cada uno conocía y tenía su hacienda sin que otro alguno se la ocupase o tomase, no sobre ello había pleitos; y que las cosas de guerra, aunque eran muchas, no impedían a que el comercio, ni estas a las cosas de la labranza y cultivar de las tierras, ni otra cosa alguna; y que en todo, desde lo mayor hasta lo más menudo, tenían su orden y concierto con mucho acierto. Y que los incas eran tenidos y obedecidos y respetados de sus súbditos como gente muy capaz y de mucho gobierno, y que lo mismo eran sus gobernadores y capitanes; y que como en estos hallamos la fuerza y el mando y la resistencia para poderlos sujetar y oprimir al servicio de Dios nuestro señor, y quitarles su tierra, y ponerla debajo de la Real corona, fue necesario quitarles totalmente y mando y los bienes como se los quitamos a fuerza de armas; y que mediante haberlo permitido Dios nuestro señor nos fue posible sujetar este reino de tanta multitud de gente y riqueza y de Señores los hicimos siervos tan sujetos como se ve. Y que entienda Su Majestad que el intento que me mueve a hacer esta relación es por descargo de mi conciencia, y por hallarme culpado de ello, pues habemos destruido con nuestro mal ejemplo gente de tanto gobierno como eran estos naturales, y tan quitados de cometer delitos ni excesos así hombres como mujeres, tanto por el indio cien mil pesos de oro y plata en su casa, y otros indios dejaban abierta y puesta una escoba o un palo pequeño atravesado en la puerta para señal de que no estaba allí su dueño, y con esto según su costumbre no podía entrar nadie adentro , ni tomar cosas de las que allí había; y cuando ellos vieron que nosotros poníamos puertas y llaves en nuestras casas, entendieron que era miedo de ellos, porque no os matasen, pero no porque creyesen que ninguno tomase ni hurtase a otro su hacienda; y cuando vieron que había entre nosotros ladrones y hombres que incitaban al pecado a sus mujeres e hijas, nos tuvieron en poco; y han venido a tal rotura en ofensa de Dios estos naturales por el mal ejemplo que les hemos dado en todo que aquel extremo de no hacer cosa mala se ha convertido en que hoy ninguna o pocas cosas hacen buenas, y requieren remedio, y esto toca a Su Majestad, para que descargue su conciencia, y se lo advierte, pues no soy parte para más. Y con esto suplico a mi Dios me perdone; y muéveme a decirlo porque soy el postrero que muere de todos los descubridores y conquistadores, que como es notorio ya no hay ninguno, sino yo solo en este reino, ni fuera de él, y con esto hago lo que puedo para descargo de mi conciencia.”

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This entry was posted on October 12, 2013 by in America Latina and tagged , .

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